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Los riesgos geológicos

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TEMA 6: LOS RIESGOS GEOLÓGICOS .


 

3. RIESGOS DERIVADOS DE LOS PROCESOS GEOLÓGICOS EXTERNOS

3.1. MOVIMIENTOS DE LADERA


Se agrupa bajo esta denominación a un conjunto de procesos por los que los materiales terrestres, en ocasiones previamente afectadas por la meteorización, se movilizan por la acción de la gravedad, desplazándose por las laderas y vertientes.
Entre los factores que favorecen estos procesos están:
El aumento de la escorrentía, ya que el agua disminuye la cohesión entre las partículas favoreciendo el deslizamiento.

La fuerte pendiente.

Presencia de materiales no consolidados (suelos).

La estructura geológica. La existencia de estratos con los planos de estratificación paralelos a la pendiente o con fuerte inclinación, la alternancia de estratos con diferente permeabilidad, la presencia de fracturas y fallas, etc., son factores que influyen en la estabilidad de las laderas.

El comportamiento mecánico de las rocas. Así el agua es el desencadenante principal de un gran número de movimientos de laderas, su acción se debe a que provoca una disminución de la resistencia. En los periodos lluviosos o de deshielo suelen producirse con más frecuencia.

Ausencia de vegetación.

Variaciones en el nivel freático, alternancia de precipitaciones con periodos secos, alternancia hielo-deshielo.

Cambios en el uso del suelo, ya que implican procesos como deforestación, movimientos de tierras, etc.

Aumento del contenido del agua en el suelo por inundaciones, construcción de presas o exceso de riego.

Movimientos sísmicos, voladuras.

Sobrecarga de la parte superior de un talud con materiales de construcción, escombreras, etc.

Disminución del apoyo lateral de los materiales debido a excavaciones construcciones, o procesos erosivos naturales.

 


Factores que impiden o desfavorecen estos procesos:

Existencia de vegetación (reforestación), ya que los vegetales, con las raíces, fijan el suelo. Existencia de materiales cohesionados Terrenos llanos o pendientes suaves.

 
Los movimientos de ladera son movimientos generalmente rápidos. Tienen unos efectos catastróficos debido a que pueden sepultar personas causando víctimas mortales y pérdidas materiales (cultivos). También pueden obstruir cauces de ríos, glaciares, embalses, provocando inundaciones.
Los principales movimientos de ladera son:

Deslizamientos. Son movimientos de masas de roca o suelo (tierra) que deslizan sobre una superficie de rotura. El inicio de estos desplazamientos se produce cuando la fuerza de cizalla (Z) supera el valor de rozamiento interno (R) del material con la superficie de rotura. La pendiente y el agua favorecen los deslizamientos. Por un lado el agua aumenta el peso del material pero por otro, disminuye el coeficiente de rozamiento interno en la superficie de rotura.

La velocidad de los deslizamientos es muy variada, pero, en general, son procesos rápidos y pueden afectar a grandes volúmenes de material (del orden de millones de metros cúbicos).
Según la forma de la superficie de rotura, los deslizamientos pueden ser traslacionales (superficie plana) o rotacionales (superficie cóncava).

Desprendimientos. Consisten en la caída libre de fragmentos de materiales más o menos grandes (bloque o cantos) de un talud por la acción de la gravedad. Estos fragmentos se separan por la presencia de grietas en las rocas que se van agrandando por la acción del hielo (gelifracción) que actúa como cuña, o bien, por la presencia de planos de estratificación o esquistosidad, y caen por la acción de la gravedad. Los desprendimientos son frecuentes en zonas de clima frío (periglaciares) y zonas montañosas. Estos bloques se acumulan en la base del escarpe formando canchales o taludes de derrubios.

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Reptación o creep. Es un movimiento muy lento, en muchos casos imperceptible, pero quizás uno de los agentes erosivos más eficaces que actúan sobre la superficie terrestre. Este proceso afecta a la parte más superficial de los suelos. Se produce por el efecto sumatorio de los movimientos: uno de elevación del terreno en dirección perpendicular a la superficie (a) como consecuencia del aumento de volumen del material provocado por el agua o, más aún, por las fuertes heladas, y otro de caída según la vertical (b) cuando recupera su volumen original. Es uno de los procesos más extendidos. Se pone en evidencia por la inclinación hacia debajo de los troncos de los árboles, postes de teléfono, vallas, etc.
  1. Flujos. Son movimientos continuos y más o menos rápidos de materiales sin cohesión que se desplazan sin presentar superficie de rotura definida.

Los principales son las coladas de barro que se producen en materiales fino y homogéneos, como las arcillas y los limos, que al empaparse se convierten en materiales plásticos y viscosos.  

Solifluxión. Es un proceso que afecta a materiales y suelos saturados de agua. Es una combinación de flujo y reptación Se producen en zonas periglaciares y de alta montaña en cada ciclo hielo-deshielo. En primavera, época en la que tiene lugar el deshielo, el suelo se empapa y cae pendiente abajo en forma de lóbulos.

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Avalanchas. Son movimientos muy rápidos de masas se tierra, fragmentos de rocas o derrubios, que pueden ir acompañados de hielo y nieve, por pendientes fuertes, cuando se han acumulado en exceso. Los aludes de hielo y nieve se incluyen en este tipo. Pueden, además, desencadenarse por vibraciones debido a ruidos, explosiones o terremotos.

3.1.1. PLANIFICACIÓN DE LOS RIESGOS POR MOVIMIENTO DE LADERA

Para evitar la situación de riesgos por movimientos de ladera, se requiere la detección y cartografía de las áreas susceptibles de movimientos.

3.1.1.1. MEDIDAS PREDICTIVAS

Intentan evitar la situación de riesgo intentando anunciar con anticipación el lugar, el momento, el desarrollo, la intensidad y las consecuencias. Para ello, se requiere la detección y cartografía de las áreas, elaborando mapas de riesgos y estudiando los factores que favorecen los movimientos de ladera (pendiente, vegetación).

3.1.1.2. MEDIDAS PREVENTIVAS Y CORRECTORAS

Entre las medidas no estructurales destacan:

Controlar los agentes de la erosión que pueden socavar la base de las laderas. Realizar plantaciones y reforestaciones de especies herbáceas o arbóreas para retener el terreno Tratamientos químicos del terreno para modificar las propiedades de las arcillas como adición de sales de carbonato cálcico. Ordenación del territorio.

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Las medidas estructurales son principalmente:

Construcción de canales de drenaje para disminuir la escorrentía superficial. Modificar la pendiente mediante la construcción de terraza, la descarga de la cabecera y rellenado del pie o rebajando la pendiente. Construcción de muros de hormigón, gaviones o mallas para retener los materiales en las laderas. Sellado de las grietas Inyección de material cohesivo para evitar la erosión. Anclajes o claveteados que sujeten las masas de rocas inestables al sustrato estable

En general, todas estas medidas estructurales consisten en colocar dispositivos que retengan los materiales y eviten la erosión.

 

 

 


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