Un terremoto es un movimiento vibratorio (liberación de energía en forma de ondas) de la superficie de la Tierra, que se produce a consecuencia de los esfuerzos de compresión, distensión y cizalla generados por el desplazamiento de las placas litosféricas, fracturas corticales (fallas) o fenómenos volcánicos.
Se denomina hipocentro o foco al punto del interior de la tierra donde se genera el terremoto, y epicentro, al punto de la superficie situado encima del hipocentro, donde el terremoto se registra con mayor intensidad.
3.2.1. ONDAS SÍSMICAS
Las ondas que emite un terremoto pueden ser de tres tipos:
Ondas primarias (P): Son las más rápidas por lo que son las primeras que se reciben en los sismógrafos. Al propagarse, las partículas de las rocas vibran en la misma dirección de la propagación de la onda. Se desplazan tanto en sólidos como en líquidos, pero su velocidad aumenta a medida que aumenta la rigidez de los materiales que atraviesa.
Ondas secundarias (S): Se propagan a menor velocidad, por lo que en los sismógrafos, se registran después de las ondas P. Al propagarse, las partículas de las rocas, vibran perpendicularmente a la propagación de la onda. No se transmiten en los líquidos, sólo en sólidos (rígidos).
Ambos tipos de ondas se originan en el hipocentro, se refractan, se reflejan y cambian de velocidad cuando pasan de unas rocas a otras.
Ondas superficiales (L): Son las más lentas, se originan en el epicentro y se desplazan, tan solo, por la superficie de la Tierra, en las interfases tierra-aire y tierra-agua. Son las que originan las catástrofes. Pueden ser de dos tipos:
. Ondas Love: Mueven el suelo horizontalmente y perpendicularmente a la dirección de propagación.
. Ondas Rayleigh: Se transmiten de forma análoga a las olas del mar. Las partículas se mueven describiendo elipses.
3.2.2. REGISTRO DE LOS TERREMOTOS
Las ondas sísmicas son registradas por los sismógrafos que se basan en la inercia de un péndulo que permanece inmóvil durante el seísmo. El péndulo lleva un estilete que dibuja la gráfica sobre un papel situado en un rodillo giratorio. La gráfica se denomina sismograma. La distancia de llegada entre las ondas P y S, permite calcular la distancia del foco.
3.2.3. INTENSIDAD Y MAGNITUD DE UN TERREMOTO
Los terremotos son los fenómenos geológicos más destructivos. Los daños pueden ser directos como la destrucción de edificios, roturas de presas, vías de comunicación, etc., e indirectos como consecuencia de los anteriores: incendios debido a la rotura de los conductos del gas, falta de alimentos y agua potable, etc.
- La intensidad de un terremoto refleja los efectos o la gravedad de los daños producidos por un terremoto. Las ondas sísmicas superficiales son las responsables de los cambios en la litosfera y de los daños que causan los terremotos en las zonas pobladas.
La intensidad se mide por la escala deMercalli o la EMS-98 elaboradas en función de los daños originados. Estos daños dependen de factores como la naturaleza del sustrato, tipo de construcción y de la densidad de población. La escala de Mercalli tiene 12 grados, se suelen utilizar números romanos. El grado I es imperceptible y el grado XII corresponde a una destrucción total.
- La magnitud de un terremoto es la energía liberada por éste. Para medir este parámetro se utiliza la escala de Richter. El valor mínimo es 0 y el máximo 10, aunque el valor máximo registrado es de 8,9.
La intensidad es un parámetro objetivable, deducido del sismograma, la intensidad es una apreciación subjetiva.
3.2.4. DISTRIBUCIÓN DE LOS TERREMOTOS
Los terremotos se producen a lo largo de los bordes de las placas. Pocos ocurren en el interior de las placas y en los márgenes pasivos. se pueden distinguir tres regiones sísmicas:
Cinturón circumpácifico: Es donde ocurre el 68% de los terremotos. Se extiende alrededor de todo el océano Pacífico, afectando a las costas de Asia., Australia y América. Coincide esta zona con bordes de placas en subducción.
La franja mediterráneo-asiática: En la que ocurre el 21% de los terremotos. Abarca las regiones costeras del Mediterráneo, sigue por Oriente medio, región del Himalaya e Indonesia. Coincide esta zona con el borde de contacto entre la placa euroasiática y las placas africana, arábiga e indicoaustraliana, que en algunas regiones se hace por colisión y en otras por subducción.
Atlántico, Índico y Pacífico siguiendo las dorsales oceánicas: Coincide, por tanto, con los bordes de placas en expansión. Son terremotos de foco poco profundo que ocurren bajo el eje de las dorsales y a lo largo de las fallas transformantes.
Una pequeña zona recorre el este de África siguiendo la región de los grandes Lagos y el mar Rojo.
Con relación a España, queda dividida en tres zonas:
Zona limitada por la isosista de grado VI (baja intensidad).
Zona hasta la isosista de grado VIII (media intensidad).
Zona sísmica por encima de esta isosista (alta intensidad).
Las zonas de mayor riesgo sísmico en España se localizan en Andalucía oriental (Granada y Almería), Murcia y el Pirineo aragonés.
(Las isosistas son las líneas que unen los puntos de la superficie terrestre con que las ondas han llegado con la misma intensidad).