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Tema 16: Los residuos sólidos.

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TEMA 16. LOS RESIDUOS SÓLIDOS.


2.1. Los residuos sólidos urbanos: (RSU)

Son aquellos que se producen en el ámbito urbano o en su zona de influencia. Son los que producimos en nuestros domicilios, en oficinas, comercios, hospitales, escuelas, limpieza de zonas verdes y recreativas, abandono de enseres, muebles, vehículos, etc…
Se caracterizan por su elevada heterogeneidad, están constituidas por materiales distintos. Algunos de tienen la propiedad de ser combustible como la madera, papel, cartón, plástico, etc… Otros son fermentables como la materia orgánica, y otros constituidos por metales, el vidrio, los escombros, son inertes.
En general, un mayor nivel económico implica un mayor consumo y, por tanto, más residuos. Por otra parte, también influye la estación del año, si se trata de zonas turísticas o residenciales, etc…
En España, como media, cada ciudadano produce alrededor de 1 Kg de residuos al día.
Los residuos sólidos urbanos contienen principalmente: materia orgánica, papel, plásticos, vidrio y envases de metal. También se encuentran aunque en menor proporción otras sustancias como madera, tejidos, goma, cerámica, etc…

La materia orgánica: procede de los desechos animales o vegetales procedentes de los alimentos, los restos de los vegetales que generan en nuestros jardines como hojas secas, poda, etc… La materia orgánica de los R.S.U.  se utiliza para la obtención del compost, mediante un proceso conocido como compostaje, que se utiliza como abono.

El papel y cartón: aunque el papel se incorpora a los ciclos naturales y se descompone con facilidad, el problema está en la gran demanda de papel que conlleva una excesiva explotación forestal y en la elevada contaminación que ocasiona su fabricación. Para evitar estos impactos es muy importante fomentar el proceso de reciclaje de papel.

Los plásticos: los plásticos se emplean para la fabricación de envases o embalajes, la mayoría de ellos de un solo uso como recipientes para líquidos, contenedores para alimentos, bolsas, etc… El principal problema de los plásticos es que no son biodegradables presentan gran dificultad para su separación y reciclaje. El reciclado de plásticos puede ser mecánico, energético o químico. En el reciclado mecánico el material recuperado se utiliza como materia prima para fabricar de nuevos plásticos. El reciclado energético supone el aprovechamiento como combustible de los residuos plásticos. El reciclado químico permite la obtención de diversos productos intermedios.

El vidrio: es un material muy utilizado para envases o contenedores de alimentos. Está compuesto por arena de cuarzo, carbonato sódico y piedra caliza. El vidrio es un producto que puede ser reutilizado muchas veces de 30 a 40 veces y que además, puede reciclarse en su totalidad sin que ello signifique la pérdida de sus propiedades.

El metal: los envases de metal comprenden una amplia gama de productos: envases para pinturas, aceites, alimentos, bebidas, etc…El aluminio es el metal más utilizado. También se emplea en muchos envoltorios de alimentos.

Otros residuos: El brik o tetrabrik. Está compuesto por un 75% de cartón, un 20% de plástico y un 5% de aluminio. Son envases muy útiles para conservar los alimentos y son cómodos de manejar y almacenar. Son difícilmente reciclables pues la separación de sus componentes implica un elevado coste energético.

El PVC (cloruro de polivinilo) es uno de los plásticos más contaminantes. Su uso ha estado muy extendido para la fabricación de botellas de agua mineral, tarjetas de crédito, etc…En la actualidad tiende a sustituirse por otro tipo de plástico denominado PET, envase reciclable y reutilizable.

La utilización de envoltorios con finalidades publicitarias y promoción ha provocado que un 60% del volumen de determinados productos sea el empaquetado. También es preocupante el incremento de ciertos residuos problemáticos, como las pilas, los fluorescentes, los disolventes y los pesticidas.

Efectos de los R.S.U.

    Olores desagradables, provocados por la descomposición de la materia orgánica presente.

    Riesgo para la salud, pues si se acumulan de forma incontrolada favorecen la proliferación de ratas, moscas, etc… que son portadores de enfermedades.

    Contaminación del suelo, aguas superficiales y subterráneas, en estas últimas por lixiviados (lavados), cuando el agua de lluvia arrastra       sustancias en disolución.

    Contaminación del aire por combustiones, controladas o incontroladas.

    Degradación del paisaje.

     


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