La atmósfera es la capa más externa de la Tierra que limita con el espacio exterior. Está en contacto con los otros sistemas: hidrosfera, geosfera y biosfera.
La atmósfera es un sistema abierto, aunque la composición se mantienen casi constante, se producen intercambios de materia con los otros sistema, como el vapor de agua que procede de la evaporación del agua de la hidrosfera.
La energía solar llega a la atmósfera en forma de luz y calor, y se emite en forma de calor. Esta energía recibida, pone en movimiento las masas de aire, produciendo la circulación atmosférica.
La interacción entre los sistemas atmósfera e hidrosfera determina la humedad o cantidad de vapor de agua en la atmósfera. Esta humedad influye en las precipitaciones y en las características climáticas.
2. La composición de la atmósfera
La atmósfera es la capa gaseosa que envuelve la Tierra. No es una cubierta homogénea, sino que la mayor parte de su masa se encuentra en los primeros kilómetros de altura. El 95% de su masa se encuentra en los primeros 15 kilómetros.
Los gases están mezclados, sin reaccionar entre sí. En la atmósfera también hay polvo, partículas en suspensión derivadas de los incendios de bosques y de las erupciones volcánicas y partículas de sales procedentes de la evaporación de gotas de agua salada. Los principales gases que forman la atmósfera son:
Gases
Porcentaje e volumen
Nitrógeno (N2)
78%
Oxígeno (O2)
21%
Argón (Ar)
0,93%
Dióxido de carbono (CO2)
0,033%
Helio (He), metano (CH4), hidrógeno (H2), ozono (O3) y vapor de agua (H2O)